[vc_row el_id="1550175816096-3ab1eff0-3f9a"][vc_column el_id="1550175816117-d932be4f-ef06"][vc_column_text]Un domingo, mientras almorzaba con mi sobrina, estaban proyectando un partido de fútbol argentino, el cual veíamos de rato en rato. Cuando hicieron un gol, volteamos a ver la repetición, y mi sobrina dijo, “fue autogol” a lo que le respondí que había sido gol. Y ella, seria, me explicó a detalle porqué había sido un autogol y a la vez yo le expliqué por qué había sido gol, y conversamos un momento explicando nuestros puntos de vista. Muy aparte al hecho de quién tenía la razón, me gustó que ella pueda defender sus ideas porque me hizo ver que las tenía, que estaba formando sus propias conjeturas y que mientras crece va a tener herramientas y argumentos para hacerse escuchar y no aceptar a la primera lo que otros dicen. Cuando cerramos el tema, sonreí y la felicité por defender su idea a lo que ella también sonrió. Mientras crecemos, vamos creando nuestra idea del mundo, por las diversas experiencias que vamos teniendo, y nos vamos a topar con muchas personas que piensan distinto que nosotros y por eso es muy valioso que desde niños aprendamos a expresar lo que pensamos y a defender nuestras ideas. Y es en casa donde debemos estimularlos a que lo hagan. Hoy te quiero dejar algunos tips que nos pueden ayudar a crear un ambiente motivador para la argumentación.
  1. Sé ejemplo. Nosotros debemos ser el modelo de nuestros niños, entonces nosotros debemos también dar nuestra opinión y las razones del porqué.
  2. Pide su opinión. La forma de ver el mundo de los niños puede ser muy distinto a la nuestra y es importante saber qué piensan. El pedirles su opinión les hará sentir que son considerados y esto los ayudará a analizar situaciones y poder explicarlas, además de acostumbrarse a mencionar lo que opina.
  3. Pregunta ¿Por qué?, Puede que al ver lo que el niño hizo, la razón sea evidente para nosotros, aun así, pregúntale por qué hizo o por qué usó esto o aquello. Esto le ayudará a reflexionar en lo que hizo y evaluarlo.
  4. Da razones. Cuando pidas que haga algo o hagas algo tú, dale las razones del por qué, esto le mostrará que lo que se hace tiene un sentido y objetivo.
  5. Buscando absurdos. el juego de los absurdos, muy aparte a ser divertido, nos ayuda a ver cosas locas y podemos aprovecharlo para preguntarle dónde está el error y cómo debería ser. También pídele que cree absurdos y puede que encontremos algo lógico en lo absurdo.
  6. Escúchalos. Esto es sumamente importante, hay que darnos tiempo de escuchar su explicación, y valorarla, esto lo estimulará a seguir haciéndolo.
  7. No hables por ellos. Deja que sea él quien responda, aunque demore un poco, hay que darle el espacio de hablar por sí mismo.
  8. Felicítalo. El sentirse bien con lo que hacemos nos permite volver a intentarlo y hacerlo, Así que hazle saber que está bien que lo haga y felicítalo.
  9. Aprender a respetar. Cuando aprendemos a expresar nuestras ideas, vamos entendiendo que otros también tienen sus propias ideas, así que enséñale a respetar todas las opiniones, mostrándole que de cada una aprendemos algo.
  Aprendamos a escuchar a los niños que tienen mucho que decir.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]