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“A veces hay que inyectarse fantasía para no morir de realidad” (Ray Bradbury)

Me fue incómodo llegar al aeropuerto y enterarme que la salida de mi vuelo se retrasaría por lo menos una hora y media. Luego de hacer las cosas que podía avanzar desde mi teléfono y hacer cuenta de las que aún me faltaban, y que tendría menos tiempo para hacerlas, empecé a observar a las personas que también esperaban su vuelo y me topé con reacciones distintas. Personas que aprovechaban el tiempo para dormir, otras que mostraban su malestar y enojo por esperar, quienes caminaban de un lado a otro como para acelerar el tiempo de la espera. Y una, que me llamó la atención, era de un niño que simplemente estaba jugando. Se escondía y asomaba por la silla como tratando de descubrir algo sin ser visto. Mientras lo observaba, entendí que estaba en un enfrentamiento y tenía que disparar a sus enemigos. La sala de espera se había convertido en un campo de batalla y él estaba en medio de ella. Y entre cruce de miradas y uno que otro disparo, el tiempo pasó volando y escuché la llamada para poder abordar. La fantasía es una característica muy representativa de los niños, con ella se van relacionando con el mundo que los rodea y lo van entendiendo.

Beneficios de la fantasía en niños

  • En la mayoría de las veces, se hace divertido para los niños, pueden inventar muchas formas de jugar sin necesidad de cosas elaboradas.
  • Es una ventana que nos ayuda a ver el mundo del niño y cómo está interpretando la realidad.
  • En sus fantasías podemos ver si algo le está molestando, asustando o le gusta.
  • Desarrolla la creatividad, al darle usos inimaginables a objetos simples, crear historias situaciones para jugar, o armar una súper mega arma que va a salvar al mundo.

¿Qué me toca como padre?

  • No frenar su imaginación, si para el juego que está haciendo el cielo tiene que ser rosado y que los chanchos vuelan, que sea así, es parte de su juego.
  • Participa con ellos de su mundo mágico, es la mejor forma de poder entender su mundo y saber cómo ayudarlo.
  • Estar pendientes que sus fantasías no le hagan daño, por ejemplo, que constantemente imagine algo que le da miedo o que pueda volar y se suba a los muebles para tirarse, hay que conversar con ellos y hacerles ver también la realidad.
  • Motivar su imaginación, cuéntale historias, o crea situaciones fantásticas donde él pueda ser partícipe.
  • No dejes de darte tiempo para jugar con tus hijos, es la mejor forma de ser parte de su fantasía y ayudarlos en su realidad.
¿Estás listo para volver a ser un súperheroe y volar?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]