[vc_row el_id="1523940201379-28b8a3b5-736b"][vc_column el_id="1523940201423-b11d095f-75c1"][vc_column_text]Carlitos es un niño de siete años. Sus padres están muy preocupados: tienen que repetirle muchas veces las órdenes para que obedezca. En la mesa, durante las comidas, no está quieto, se mueve en la silla, se levanta o juega con los cubiertos. Tiene dificultades para escuchar a los demás, interrumpe las actividades de otros y cambia rápidamente de tema. Siempre está corriendo, se sube encima de los muebles y “no está quieto ni en la cama”, comenta su madre. En la escuela, la profesora dice que es un niño movido, que no puede permanecer sentado mientras trabaja, que hace continuos viajes al basurero, habla con sus compañeros y les interrumpe. Sus cuadernos están poco cuidados, las tareas sin acabar, necesita mucha ayuda y supervisión. María, es una niña de 8 años que está en 2do grado de primaria, según la profesora, María es una niña buena y amable, que se distrae durante las explicaciones en clase y parece que está en las nubes. La adquisición de habilidades propias de sus cursos era lenta, comparada a los otros niños de su edad. María no es capaz de seguir el ritmo de aprendizaje de sus compañeros. Su madre dice que “está siempre en la nubes” que es muy soñadora, que se distrae y parece que no atiende cuando habla con sus amigos y familiares. Tiene varios amigos pero le cuesta mantener las amistades. Carlitos  y María tienen comportamientos y conductas típicas de los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), Carlitos con predominio de la hiperactividad e impulsividad y María con predominio del déficit de atención. Uno de las principales preocupaciones de los padres con niños con TDAH es su bajo rendimiento académico, debido a sus dificultades atencionales y problemas de conductuales. El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por tres síntomas claves: el déficit de atención, la hiperactividad y la impulsividad, tanto cognitiva como conductual. Actualmente, es el trastorno con mayor incidencia en la población infantil. Tiene un alto contenido genético, hasta 80% de los casos de TDAH presenta un familiar con las mismas características y en muchos casos, los síntomas permanecen a lo largo de la vida de la persona. Aunque el TDAH tiene un origen orgánico, el entorno puede hacer mucho en la mejora de los problemas que van surgiendo y en la evolución  de la persona afectada, previniendo la aparición de otros problemas o trastornos graves. El profesor tiene un papel importante en la detección de las primeras señales del TDAH en el aula de clase. De alguna manera, el contexto de la clase se asemeja a una prueba neuropsicológica, ya que los alumnos deben mantener la atención de forma sostenida, se requiere constancia y organización, autocontrol de los impulsos y permanecer quieto por periodos amplios; es decir, poner en práctica aspectos cognitivos (atención, memoria, razonamiento, etc) que, en el caso de TDAH, se hallan alterados. Por tanto, el profesor podrá observar los síntomas y características que definen al trastorno e informar a los padres la necesidad de una evaluación especializada. Debemos poner en práctica tres ejes importantes para fomentar un comportamiento adecuado en él niño con TDHA.
  1. SUPERVISIÓN. Esta debe ser constante al final de una actividad y no antes, para generar en el niño mayor seguridad y autocontrol.
  2. CONVERSACIÓN INDIVIDUALIZADA. Es importante conversar con el niño lo que se espera de su comportamiento, comunicarle de forma positiva sus logros y delimitarle las normas básicas que esperamos que cumpla al realizar su tarea.
  3. USO DE REFORZADORES. Motivar a través de halagos (“eres un campeón”, “que listo eres”, “que niño tan obediente” etc.), principalmente por los esfuerzos hechos y por el cumplimiento de las normas básicas que esperamos.

PASOS PARA MEJORAR LA ORGANIZACIÓN EN EL UN NIÑO AL HACER LA TAREA

Enseñémosle los siguientes pasos:
  1. PARO (dejo el lápiz sobre la mesa)
  2. MIRO (Observo, y leo las instrucciones)
  3. DECIDO (analizó las palabras claves)
  4. SIGO (ahora ya puedo coger el lápiz y hacer)
  5. REPASO (vuelvo a hacer la revisión de mi respuesta)
Un tratamiento especializado a tiempo puede ofrecer nuevas perspectivas a la vida del niño y a su futuro. Las actitudes como “vamos a esperar que ya madurará…”, sólo es un niño travieso”, etc. Podrían estar restando oportunidades a su futuro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]