¿Cómo enseñarle a nuestros hijos a ser buenos jugadores? por Lucy Tomairo

Categoría: Consejos para padres, Crianza, Familia, Niños Sin comentarios

Tengo un sobrino a quien le gustan los deportes. Cuando he  tenido oportunidad de acompañarlo a algún partido, me detengo a ver lo que sucede alrededor de los chicos cuando juegan. Algunas personas los están observando, tomando fotos y/o filmándolos, otros ven sus celulares sin interesarse en el partido, otros hacen barras y los padres más expectantes están al filo de la cancha gritando instrucciones a sus hijos. Estas instrucciones pueden ser como un “avanza”, “quita”, “corre”; sin embargo, también he escuchado comentarios negativos hacia algún jugador o una instrucción de quitar maliciosamente el balón a quien lo tenga…“¡cómo no le puedes quitar la pelota a ese…!”, usando un término despectivo.  Veo ahí que el adulto se olvidó que se trata de un juego y su conducta está siendo observada y, posiblemente, será replicada a futuro.

Si los niños, desde pequeños, escuchan estos comentarios y observan esta conducta de un referente como su padre por ejemplo, le estamos diciendo que hacer o decir estas cosas están bien y que, en lugar de disfrutar del juego y esforzarse por mejorar, está bien dañar verbal o físicamente a su oponente. Será por eso que ahora el número de familias que van a un estadio por ejemplo, a ver el deporte que más aficionados tiene como el fútbol, sea cada vez menor. Y no es que el gusto por este deporte haya disminuido, sino que es la violencia la que ha invadido el terreno de juego, dejando de lado la conducta deportiva que debería presentarse siempre. Dentro y fuera de la cancha se ven jugadas que buscan dañar al oponente; las “barras” que deberían ir para apoyar a su equipo generan antes, durante y después una serie de actos que terminan en vandalismo, llegando incluso a la muerte de algunas personas.

De acuerdo a  Calero, M.  (2005) es la familia y la escuela los llamados a guiar al niño a comportarse adecuadamente en todas sus actividades, especialmente cuando juega en equipos. Señala que los deportes más que competencia, son oportunidades de participación y que ganar o perder no debe ser lo significativo, sino educarse integralmente. Rechazando toda manifestación de agresividad y el criterio errado de que ser un buen deportista es ganar a como dé lugar.

La práctica deportiva debe implicar el conocimiento y la práctica de normas básicas como las siguientes:

  1. Comprometerse a dar todo su esfuerzo por su equipo.
  2. Respetar a su equipo y al equipo del oponente. Pensando en jugar limpiamente.
  3. Respetar el reglamento y normas del juego, así como a los jueces o árbitros.
  4. Saber ganar con humildad, evitar hacer sentir peor al oponente por perder, reconocerles el esfuerzo que mostraron por ganar. Y perder con honor, sin buscar venganza o revanchas que causen daño, felicitando al ganador.
  5. Animar al equipo siempre con alegría, evitando ofender al oponente.

Recuerde que la práctica de algún deporte de equipo puede incidir favorablemente en el autocontrol, disciplina y manejo de la agresividad; mientras que puede resultar en lo opuesto si permitimos que la necesidad del adulto por ganar sepulte la alegría del niño al jugar. Querámoslo o no somos modelo de conducta de los niños.

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Lucy Tomairo
Licenciada en Psicología en la especialidad de Psicología Educativa en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Con cursos de Diagnóstico e Intervención en Problemas de Aprendizaje de la lectura, escritura y matemática, así como de Estrategias de Enseñanza – Aprendizaje de las Matemáticas en niveles de Inicial y Primaria en el Instituto Psicopedagógico EOS Perú.
Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en la sede de Villa María del Triunfo.

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