¿Es una conducta problema? por Rosenda Ccala

Categoría: Consejos para padres, Crianza, Niños

Los niños no nacen sabiendo qué es correcto y qué no lo es, sino que lo irán aprendiendo de la información que reciben de su entorno, principalmente de sus padres. En este sentido, somos modelos de conducta para nuestros hijos.

Durante sus primeros cinco años de vida se esfuerzan por convertirse en seres humanos independientes y se rebelan contra el hecho de que no se satisfagan sus necesidades de la forma que lo requieren, entonces es natural que se presenten algunos conflictos entre padres y niños. Pero, ¿cuándo alguna de las conductas de nuestros pequeños se convierte en problema? ¿Cuándo puedo hablar de un problema de conducta? A continuación te presentamos algunos aspectos que debemos de tomar en cuenta para analizar esta situación:

  • ¿Con qué frecuencia ocurre este tipo de “mal comportamiento”? De pronto, ha sucedido una sola vez, o de manera circunstancial. O quizás se esté dando de manera recurrente.
  • ¿Cuán grave es el comportamiento? Hasta cierto punto es esperable que cuando un niño se frustre, sienta ira. Sin embargo, si nuestro hijo se enfurece con tal intensidad que puede lastimarse a sí mismo o lastimar a otros, entonces es necesario prestar mayor atención a esta conducta.
  • ¿Cómo reacciono frente a esta conducta? Quizás lo asumo como algo gracioso u ocurrente y me río, sin darme cuenta que de esa manera estoy reforzando dicha conducta y que, ciertamente, se volverá a repetir. Recordemos que en muchas ocasiones que los niños replican estas conductas en otros ambientes y genera incomodidad, tomamos conciencia que debemos de hacer algo al respecto.
  • ¿Qué mensajes le doy a mi niño? Quizás frente a conductas inadecuadas apelo a darle calificativos al niño (“eres malo”, “eres malcriado”, etc) intentando que sea consciente que lo que ha hecho está mal. Sin embargo, con esta actitud lo que estamos haciendo es que se forme en él una imagen poco saludable de sí mismo, y posiblemente este mensaje se convierta en una profecía que por su propia naturaleza tiende a cumplirse. Cambie los mensajes negativos por mensajes positivos. Separemos al niño de su conducta.
  • ¿Qué modelo le estoy dando como madre o padre? Reflexionemos sobre nuestro propio comportamiento, si nos conducimos con orden y autodominio. Antes de cambiar la conducta de los hijos debemos de cambiar la nuestra y antes de disciplinar a los hijos, los padres debemos de convertirnos en padres disciplinados.

Además, es importante que estas opiniones sean conversadas entre ambos padres y también escuchar la opinión del maestro u otras personas cercanas al niño. Con esa información, podremos ver si es necesario buscar la ayuda de un especialista que nos ayude con el tema.

Sin embargo, ten siempre presente que las conductas inadecuadas son parte también del desarrollo de nuestro niño, que no todos los hijos son iguales, ni aprenden de la misma manera. Lo importante es intervenir a tiempo, antes que se generen más problemas.

Finalmente, es importante recordar como padres es fundamental conectarse con los hijos, establecer vínculos adecuados de comunicación y soporte y que la mejor manera es a partir de actividades de juego, pasatiempos juntos en familia y pasar tiempo de calidad.

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Rosenda Ccala
Licenciada en Psicología, en la especialidad de Psicología Educativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Estudios de Maestría en Psicología Educativa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Segunda especialidad en Dificultades del Aprendizaje en el Centro Peruano de Audición, lenguaje y aprendizaje (CPAL). Con experiencia laboral en el área Educativa, Social-comunitaria y Clínica. Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos en dos sedes en Comas.

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