Cómo formar hábitos saludable por Mabel Villena

Categoría: Consejos para padres, Crianza, Educación, Niños

Que difícil se hace entender que los niños deben empezar a tener hábitos desde bebes, como horarios para darle la leche, para dormir, para el baño, esta secuencia actividades que va conociendo le dará seguridad.

Durante los primeros años de vida, nosotros los padres hacemos un papel fundamental en la transmisión de hábitos y rutinas.

El núcleo familiar juega un papel trascendental en el aprendizaje de ciertos hábitos y rutinas, que pueden y deben ser consolidados en la escuela.

Los hábitos vinculados a aspectos como alimentación, la higiene, el juego, la conducta y la autonomía personal, se aprenden en la infancia y nos acompaña a lo largo de la vida, por ello son importantes. Los padres deben tener en cuenta la necesidad de inculcar en sus hijos los valores necesarios para que desarrollen estilos de vida saludables y elevados niveles de autonomía personal.

Los hijos son nuestra total responsabilidad y, si deseamos que se integre a la sociedad de manera exitosa, debemos acompañarlos durante todas las fases del crecimiento con conductas ejemplares.

Si nosotros no desarrollamos con regularidad actitudes proactivas y pro sociales, si nuestros hábitos de higiene y de alimentación son deficientes y si el sueño no se regula de forma saludable en el hogar, estaremos ofreciendo un “modelo” distinto al que promueven en la escuela. En cambio, si la familia impulsa hábitos de vida saludables, enseñando a sus hijos los beneficios de hacer ejercicio, de la práctica del deporte, de descubrir el sabor de nuevos alimentos, etc. los niños se formarán con apertura y flexibilidad a conocer prácticas saludables.

Es importante establecer rutinas que proporcionen seguridad a los hijos, enseñemos a respetarlas para la formación de hábitos, el control de impulsos, emociones y deseos, así evitaremos frustraciones y favoreceremos la autonomía en actividades y juegos.

Hablar de las rutinas es hablar de un sentido de orden del cual nace la libertad. La rutina, que puede desaparecer, es una costumbre personal establecida por conveniencia y que no permite modificación, es decir, es inflexible; por ejemplo, cambiarse de ropa al llegar a la casa.

El hábito, sin embargo, es un mecanismo estable que crea destrezas y que además podemos usar para distintas situaciones: por ejemplo, abrocharse la casaca cuando hace frio. Tanto las rutinas como los hábitos aportan un componente importantísimo de constancia y regularidad y, por ello, son fundamentales tanto para la vida familiar como la escolar.

En conclusión recuerde que………..

  • Es un proceso continuo, gradual y dura toda la vida.
  • Necesita un proceso satisfactorio y agradable para el niño.
  • Debe recibir un elogio cuando lo hace por primera vez (sobre todo en un primer momento).
  • La familia debe tener paciencia y ser precisa en las descripciones de lo que pide al niño.
  • Los padres deben colaborar y marcar las rutinas claras.
  • Motívelo a querer colaborar (para ello hay que hacerlo con alegría, que lo vea interesante).

“La vida de un niño será saludable con hábitos y rutinas saludables”

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Mabel Villena
Licenciada en Psicología en la especialidad de Psicología Clínica en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Con 15 años de experiencia en el área educativa – comunitaria. Con formación Psicoterapéutica Geltalt y con un Diplomado de especialización en diseño y evaluación de proyectos sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Experiencia sólida orientando a padres de familia y docentes, y brindando atención a niños del nivel inicial y primaria (1er y 2do grados) a través de programas de intervención psico educativos. Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en las sedes de Pachacútec – Callao y Año Nuevo - Comas.

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