Cómo lograr que mi hijo coma por Lucy Tomairo

Categoría: Crianza Sin comentarios

En el Programa Aprendamos Juntos, antes de empezar sesiones de terapia con un niño, realizamos una entrevista con sus padres para recopilar información sobre su desarrollo, sus características, costumbres, etc..  Una de las preguntas está relacionada a su alimentación y su apetito. Es en este punto, que la mayoría de padres ya en confianza, empieza a enumerar todas las dificultades que ha tenido y/o tiene al momento de que su niño se sienta a la mesa y deba comer (sea desayuno, almuerzo, cena o lonche). Algunos terminan cansados, enojados y dándoles de comer en la boca.

¿Cuál es la dificultad? ¿por qué no quiere comer mi niño? ¿Depende de su apetito, de los alimentos, de con quién come, de la hora? ¿De qué depende? Trataremos de despejar estas interrogantes.

Debemos saber que mientras más variedad de alimentos le sean presentados al niño y le permitamos experimentar con ellos desde pequeñitos (recuerda que puede empezar con los sólidos/papillas desde los 6 meses) habrá menos probabilidad de que los vean como extraños y los rechacen como suele pasar cuando recién los prueban de mayores. Por ejemplo, si en el hogar no son mucho de comer menestras, no podemos esperar que el niño desee comerlas. Los niños aprenden por imitación y su curiosidad los hace perfectos para probar nuevos sabores y texturas en sus comidas. Claro, debemos tener cuidado con el tipo de alimentos que vamos introduciendo en su dieta, sobre todo de pequeñitos. Algunos alimentos como la leche de vaca entera, miel, mariscos, etc. no debe introducirse en su dieta antes de una determinada edad. Deben ser presentados poco a poco para verificar si producen algún tipo de alergia o no. Por ejemplo, para los bebés la corriente que está ganando más adeptos es la de Baby Led Weaning (BLW) donde desde los seis meses se va presentando al bebé alimentos sólidos que pueda ir deshaciendo con las encías, nada de papillas. Su eje es la experimentación del niño con su comida sin forzarlo a comer, señalan que el bebé comerá lo que necesite, lo importante es brindarle variedad.

Pero ¿qué hacer si mi niño ya está grande y no hice nada de lo expuesto anteriormente y ahora la hora de la comida es una crisis familiar, con llanto incluído? Muchas veces creemos que si el niño deja comida en su plato no está comiendo bien, que se va a desnutrir. Incluso la madre siente que el no querer comer es un rechazo hacia ella, invadiéndole un sentimiento de culpa al creer que no está cumpliendo bien su rol.

Para evitar caritas tristes a la hora de comer (de la madre o el niño) veamos algunas pautas que podrían llevarnos a una hora feliz de comida:

  1. Primero a respirar y mostrar ánimo. Mientras más tensa se vaya poniendo la situación en la mesa, más relajadas debemos actuar y contagiar al niño con nuestra actitud positiva y tranquila.
  2. Si no puede estar toda la familia junta al comer, tratar de que al menos una persona acompañe al niño.
  3. Apaga el televisor y deja los celulares y tablets fuera de la mesa. Puedes poner música neutra.
  4. Está demás enfrentar al niño o llenarlo de sermones sobre la suerte de tener comida en su plato mientras otros niños no la tienen, apenas empiezan a escuchar algo así dejan de prestarte atención. Si quieres que sepa sobre lo afortunado que es y, dependiendo de su edad, podrían participar de actividades de apoyo social.
  5. Conversen sobre temas sencillos, nada que podría generar discusiones. Si más de un adulto está a la mesa, evitar de la misma manera temas que dejen fuera al niño o les generen tensión.
  6. Desde que sirves y están comiendo ve emitiendo señales de lo sabrosa que está la comida (uhm, que rico huele, esta deliciosa, creo que voy a repetir, hoy nos engrieron, una de mis comidas favoritas, etc.).
  7. Servir una pequeña porción de comida que el niño terminará es mejor a servir una porción que lo llevará a dejar comida en el plato y acostumbrarse a ello.
  8. Sírvele en un plato grande, ya que por ilusión óptica parecerá que tiene muy poca comida en comparación a si le servimos la misma porción en un plato pequeño.
  9. Acostúmbralo a comer lo mismo que todos en la mesa, para ello la alimentación de la familia debe ser saludable. Evita hacer algo especial cuando alguien de la familia no desee comer lo preparado, sino esto se hará costumbre (la excepción es cuando alguno necesita una dieta especial).
  10. La forma como se le presente el alimento, los platos y cubiertos que use pueden variar con los pequeños; crear formas, caritas, algo agradable a la vista puede cambiar la historia de esa comida; así como un plato con la imagen de su dibujo favorito.
  11. Llevarlo a comprar los insumos que se usarán para preparar los alimentos e incluso sembrar algunas verduras o frutas en el patio podrían interesarlo más en su alimentación. Ver el proceso y no sólo el resultado calmará la curiosidad innata en todo niño.
  12. Si después de haber intentado de todo, sientes que la sonrisa se te va del rostro y la impaciencia quiere aflorar porque tu angelito sigue sin querer comer, pregúntale si ya no desea, enséñale a decir “gracias” cuando ya no quiera y déjalo ir. Llévalo a un control médico y pregunta sobre su peso y estatura, si todo está en orden quiere decir que aunque no te parezca a su cuerpo le es suficiente con lo que come, la calidad está antes que la cantidad.

Recuerda, la hora de comer no sólo es para nutrir el cuerpo, es un compartir y crecer juntos, una oportunidad más para establecer lazos familiares.

0 Likes

Lucy Tomairo
Licenciada en Psicología en la especialidad de Psicología Educativa en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Con cursos de Diagnóstico e Intervención en Problemas de Aprendizaje de la lectura, escritura y matemática, así como de Estrategias de Enseñanza – Aprendizaje de las Matemáticas en niveles de Inicial y Primaria en el Instituto Psicopedagógico EOS Perú.
Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en la sede de Villa María del Triunfo.

Comentarios: 0

Deja un comentario