Los temores infantiles por Mabel Villena

Publicado por Mabel Villena Categoría: Consejos para padres, Crianza

Cuando mi hija tenía 3 años asistió a una fiesta infantil y se asustó terriblemente al ver a Doki (personaje de un programa de televisión) transformado en un muñeco real. Tal fue su impresión que sentí como se le enfriaron sus manitos al verlo. Rápidamente me tomó de la mano y me hizo salir a la calle diciéndome: “Mami ya no quiero quedarme, Doki salió de mi televisión, es muy grande” y comenzó a llorar desconsoladamente. Desde esa experiencia rehusó ir a cualquier fiesta infantil sin antes averiguar si estarían o no muñecos y, si ya en alguna fiesta veía que salía un muñeco, se salía de la misma y exigía retornar a la casa.

A pesar que yo intentaba persuadirla o negociar con ella para que se quedé en la fiesta, nada me funcionaba. Ella se rehusaba. El ver que mi hija se perdía las fiestas infantiles me causo preocupación. Entonces, empecé a buscar información y encontré que existía una fobia con el rotulo de Pediofobia: miedo a los muñecos. Sigmund Freud, médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis, pensaba que este desorden tenía su origen en el miedo a que este objeto cobrará vida.

Estoy segura que esta experiencia la viven muchos padres. Quizás no es el miedo a los muñecos, sino miedo a los payasos o a los globos o a cualquier otro elemento. A continuación, hablaremos un poco acerca de estos temores y daremos algunas pautas para ayudar a nuestros pequeños.

Los síntomas que presenta un niño frente al miedo son:

  • Aceleración de los latidos del corazón
  • Baja la temperatura corporal (de las manos), puede ir acompañado de sudoración.
  • Tensión muscular (traducida en una rigidez corporal)

Puse en práctica estas pautas para disminuir el miedo de mi hija:

  • Al conversar con mi hija sobre este miedo, le compartí que yo también tuve algunos miedos de niña. Ella se sorprendió y me dijo; “¿Tú también tenías miedo de niña?” y respondí que sí. Ella me abrazo y me dijo: “Somos iguales mami, a mí también me da miedo los muñecos”. Pude darme cuenta que se sintió más comprendida al conversar conmigo y saber que su mamá también tuvo miedo de niña.
  • Acordamos que, al ir a una fiesta, nos sentaríamos cerca a la puerta y que nos quedaríamos hasta que partan la torta. Así, de lejos, se animaba a observar el muñeco que animaba la fiesta.
  • Converse con familiares adultos que quizás podrían hacer comentarios inadecuados al temor de mi hija. Les explique que el miedo en los niños es algo de lo que no hay que burlarse o forzarla, sino comprenderla y apoyarme a las medidas que como mamá ya estaba tomando.
  • Me percaté que en los centros comerciales había varios muñecos, por lo cual los fines de semana iba con ella por esos lugares. No la obligaba a que se acercará a ellos, sólo buscaba que se vaya familiarizando a ellos. Aunque solo los vea unos minutos a lo lejos.
  • Otros fines de semana, yo llegaba a casa con un pequeño peluche.
  • Empecé a seleccionar los dibujos animados que podrían influir en estos temores, que mostraban figuras animadas de terror como: brujas, fantasmas, monstros.
  • Yo me tomaba fotos con un muñeco en el centro comercial y lo colocábamos en la sala, porque era el lugar que más frecuentaba mi hija en la casa.
  • Hasta que en una fiesta tuve la oportunidad de pedir al joven que se iba a disfrazar que lo haga delante de nosotras, para que ella vea que es una persona quien usaba el disfraz. Este momento fue importante para ella, dado que comprendió que el muñeco solo caminaba y existía si alguien se metía dentro del disfraz.

Fue un largo camino, y eso lo sabemos las mamás psicólogas o no psicólogas que hemos tenido la necesidad de apoyar a nuestro hijo ante el temor a algo. Ayudarlos a superarlos no es sencillo, sino que amerita de mucha dedicación y constancia. Pero es una gran alegría ver como poco a poco se enfrentan y superan estos temores.

Recordemos además que es importante apoyar a nuestros hijos a enfrentar los miedos en la niñez, para que no perpetúe en el tiempo y se instale como una fobia.

Este tipo de intervención es una técnica llamada sensibilización sistemática y se utiliza en terapia cognitivo conductual.  Consiste en ir paso a paso, lentamente, de manera gradual, presentando el objeto temido desde una foto, a un peluche pequeño, mostrarlo en libros, películas hasta un acercamiento del mismo objeto que le da miedo. Esto puede durar meses. Así que a tener mucha paciencia.

Es importante mencionar que si vemos que el miedo se acentúa con mayor intensidad o se generaliza a otros elementos, debemos de acudir a un especialista. No dejemos que el temor nos paralice a nosotros los padres, sino que tenemos que hacer algo al respecto.

Espero que les sirva mucho estas pautas que sirvieron en mi caso. Afrontar los miedos de los niños es una tarea más de ser padres.

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Mabel Villena
Licenciada en Psicología en la especialidad de Psicología Clínica en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Con 15 años de experiencia en el área educativa – comunitaria. Con formación Psicoterapéutica Geltalt y con un Diplomado de especialización en diseño y evaluación de proyectos sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Experiencia sólida orientando a padres de familia y docentes, y brindando atención a niños del nivel inicial y primaria (1er y 2do grados) a través de programas de intervención psico educativos. Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en las sedes de Pachacútec – Callao y Año Nuevo - Comas.

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