Cómo ser más resilentes por Jacqueline Ponce

Categoría: Familia

Algunas veces la vida nos pone a prueba y acontecen situaciones que pueden superar nuestra capacidad de afrontamiento. Y es ahí, donde nos cuestionamos si tenemos la voluntad y/o fuerza para hacer frente a este problema.

¿Conoces a Nuria del Saz? es una periodista, presentadora de informativos en un canal de TV, además de escritora, miembro activo de la Academia de las Artes y las Ciencias de Televisión, cuenta con varios premios de reconocido prestigio. A simple vista, nos puede parecer una persona común y corriente; sin embargo, ella es invidente.

En una entrevista donde se le preguntó sobre lo que tuvo que demostrar a pesar de su discapacidad ella respondió: Con los años cada vez tengo más claro que la discapacidad está en la mente de quienes te juzgan por tus capacidades. Son “incapaces” de ponerse en tus zapatos, de tratarte con naturalidad, algo invisible les impide ser naturales y tratarte como a un igual en derechos. (Entrevista a Nuria del Saz, 2014).

Entonces, surge la palabra “resiliencia”, ¿qué es? Es la respuesta adaptativa cuando una persona enfrente condiciones difíciles o de riesgo, no sabemos si es un atributo inherente al ser humano o quizás circunstancial al problema surgido, pero si la naturaleza del hombre como ser biológico y social nos presenta alguna predisposición a la resiliencia.

A continuación, no te mostramos los pasos para convertirte una persona resiliente, sino cómo centrarse en potenciar tu propia resiliencia y aumentar la capacidad de sobreponerte a los momentos difíciles:

  • Confía en tus habilidades: Recuerda tus fortalezas y logros. La autoestima juega un papel importante para afrontar los acotamientos difíciles.
  • Tu entorno, es vital: Tener a nuestro lado personas que nos puedan dar afecto y nos rodeen de pensamientos y actitud positiva.
  • Un nuevo cambio: Ser flexibles, nos ayudará a ser más adaptativos a nuevos cambios, sobre todo al responder ante una posible dificultad.
  • Cuidado de uno mismo: Cuando estamos estresados, es normal que descuidemos muchos aspectos de nuestra vida, no dormimos, no hacemos deporte, la vida sedentaria se vuelve un común denominador, esto no nos ayuda; debemos centrarnos en seguir desarrollando nuestro autocuidado.
  • Enfrentar los problemas: Esperar a que pase el problema suele prolongar las crisis. En vez de eso, empieza por trabajar en resolverlo de manera inmediata. Busca alternativas.
  • Proponte metas: El problema se vuelve una situación realista, y entonces es necesario fijarse objetivos razonables para afrontar el problema.

Es momento de construir y enfrentar un mundo lleno de adversidades. Luchemos por aprender a vivir sin miedos.

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Jacqueline Ponce
Licenciada en Psicología en la especialidad de Psicología Educativa en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Diplomado en Fonoaudiología en la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFE). Maestría en Psicología con mención en Intervención Psico educativa en trastornos del Neuro desarrollo. Especialista en Estimulación Temprana y Consultoría externa en monitoreo y evaluación de prácticas pedagógicas docentes del nivel inicial. Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en las sedes de Villa el Salvador y San Juan de Lurigancho.

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