Ordenándonos por Lucy Tomairo

Publicado por Lucy Tomairo Categoría: Familia

Te ha pasado que cuando quieres poner orden en casa y estas guardando las cosas en su lugar, coges una cosa, la llevas al ambiente que pertenece y en el camino te encuentras con otra cosa que está fuera de lugar, la levantas y luego ya no tienes una sola cosa en la mano sino dos. Sigues adelante y encuentras algo nuevo, quieres pasar de largo pero regresas a recogerlo diciendo que ya estás yendo por allí. Y así terminas con mucha cosas en las manos, dejando unas, recogiendo otras y parece que nunca terminas de ordenar.

Estás en medio de todo y te llaman por teléfono, contestas, tocan el timbre, ves quien es, te da sed y buscas algo para tomar, abres la refrigeradora y se te antoja algo de comer. Y luego enciendes el televisor, ya que vas a comer algo, decides entretenerte. Al final, ya no quieres terminar con lo que empezaste y si continuas, las ganas ya no son las del inicio.

Lo mismo puede pasar cuando tratas de avanzar los pendientes del trabajo, de la familia o de la casa en sí. Comienzas con una cosa y en el camino se te presentan otras que hacen cambiar tu rumbo.

¿No será que nuestras prioridades no están claras? A veces olvidamos que somos humanos y queremos hacer todo a la vez. Y al no cubrir esta expectativa de nosotros mismos nos sentimos de lo peor. Que somos flojos o que todos los elementos están en nuestra contra para no conseguir nuestro objetivo. Pero si de objetivo logrado se trata, pues orden y prioridad es lo que debe guiarnos.

Siguiendo con el ejemplo del aseo en casa, ordenar cada día una habitación debería hacernos sentir muy bien. Empezar quizá con algo sencillo para motivarnos por el logro. Ponernos un tiempo límite para una tarea y luego seguir con otra.

Involucrar a los niños en el orden tampoco está de más, recordándole que los adultos no tenemos que hacer todo por ellos, sino que ellos también pueden y deben colaborar asumiendo responsabilidades en casa como botar la basura, recoger sus platos y lavarlos, ordenar sus juguetes, etc.; todo de acuerdo a la edad que tienen los niños. Si somos modelo que el caos nos gobierna, entonces se les dificultará desarrollar el orden en su vida. Mientras que si nos ven partir de un orden para evitar el caos y la fatiga mental y física posterior, aprenderán que no todo en la vida es correr tratando de “recoger” el desorden sino que nuestro tiempo es tan valioso que debemos cuidarlo organizándonos mejor.

Entonces sólo quedar decir que en lugar de andar ordenando todo el desorden, evita hacerlo. Procura dejar todas tus cosas en el lugar que le corresponden. Eso para todo, por ejemplo cuando no guardaste un documento donde debías y luego cuando lo necesitas, lo buscas en tu  PC y no recuerdas en que carpeta lo guardaste.

Y por último, recuerda que el tiempo más valioso que tenemos es el de estar en familia.

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