Papás presentes por Daniel Peña

Categoría: Familia

En el programa Aprendamos Juntos, antes de iniciar las evaluaciones y terapias con los niños, nos reunimos con los padres de familia para que nos den el visto bueno para trabajar con sus hijos y realizar una entrevista que nos permite conocer la dinámica familiar y del desarrollo de su hijo. Es muy común que quienes asisten a esta entrevista son las mamás, pero aunque son pocos, es bueno ver que padres también son parte de esta tarea.

Recuerdo una entrevista donde una mamá, muy emocionada, me mencionó que su esposo le ayudaba con la crianza de sus hijos, que luego del trabajo él se encargaba de revisar las tareas, que los fines de semana salía con sus hijos y recalcaba constantemente lo mucho que su esposo le ayudaba con la crianza de sus hijos.

En verdad fue una entrevista amena ya que la mamá tenía mucho que decir y, tengo que aceptar, era agradable escuchar que el papá ayudaba en la crianza en sus hijos.

Pero, ¿Desde cuándo la crianza de los niños ya no es labor directa del padre de familia?, ¿desde cuándo el papá se volvió sólo en un apoyo en la crianza?

Si bien es cierto que por mucho tiempo, se le ha dado al padre la labor del soporte económico para la casa, esto en ningún momento pretendió hacerlo ajeno de la crianza e sus hijos. Entonces, debemos tener en claro que un padre no ayuda en la crianza de sus hijos, sino que está cumpliendo su labor como padre de familia. Y es su presencia activa muy beneficiosa para el desarrollo de sus hijos.

Cuando un niño ve a su padre involucrado en su vida, en sus actividades, en sus retos y en sus logros, se siente valorado, querido y más seguro de sí mismo, pues se da cuenta que su papá quiere y disfruta pasar tiempo con él, conocerlo, integrase e involucrarse en su vida.

Por otro lado, cuando un niño pasa tiempo de calidad con su padre, con su héroe, se siente protegido, se siente más valiente y eso le ayudará para enfrentar retos y miedos, pues sabe que cuenta con el respaldo de su papá.

Todos estos detalles  van sumando al desarrollo de la imagen que va creando de sí mismo, por ende le ayuda a tener una autoestima positiva y esta autoestima positiva le ayuda a poder responder mejor a las exigencias de la vida. Además, la presencia activa del padre en la vida de su hijo incide positivamente en su rendimiento académico, en sus relaciones interpersonales, en el cumplimiento de sus responsabilidades, etc.

El papá también, como figura de autoridad, juega una labor muy importante en la corrección de sus hijos además de ser también, modelo de conducta para ellos.

Entonces como padres, es nuestra responsabilidad, no solo estar presentes en la vida de nuestros hijos, sino ser agentes activos de la misma. Participar de sus tareas, de sus juegos, de sus enfermedades, de sus amistades, de sus alegrías, de sus frustraciones, de sus necesidades. En fin, ser partícipes de sus vidas.

Recuerda que el tiempo no se detiene y tus hijos están creciendo. Ahora es cuando debemos de organizarnos para poder estar presentes activamente en todos los aspectos de la vida de nuestros hijos.

0 Likes

Daniel Peña
Licenciado en Psicología, en la especialidad de Psicología Educativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Diplomado en Estimulación Temprana bajo el enfoque de inteligencias múltiples en el Instituto de Aprendizaje e Innovaciones Educativas (INFAMILE). Diplomado en Neuroeducación con mención en primera infancia en el Centro Iberoamericano de Neurociencia, educación y desarrollo humano. Con curso de Conciencia Fonológica en el Centro Peruano de Audición y Lenguaje (CPAL). Actualmente me desempeño como Psicólogo Supervisor en dos aulas del Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en Ventanilla-Callao.

Comentarios: 0

Deja un comentario