Violación a la intimidad en la infancia por Mabel Villena

Publicado por Mabel Villena Categoría: Consejos para padres, Familia, Niños

Rosita es una madre de familia que recuerda con mucha ansiedad que a los 7años un tío de parte de su madre la acosaba cuando ella pasaba por una escalera de su casa que daba al departamento de sus padres: “me empujaba contra la pared y se sobaba hasta que yo corría”. Cuando esto sucedió por primera vez, corrió a buscar a su mamá y ella le respondió: “te habrá parecido, tu tío es juguetón; porque te pones esa faldita corta, tú eres culpable”. Desde entonces, Rosita nunca más contó a su mamá cuando su tío le buscaba para empujarla contra la pared y acosarla. Ella creció con temor a ese tío. En la actualidad, Rosita ya es mamá y tiene una hija que ya cumplió 7 años. Ella necesita exagerar los cuidados hacia su pequeña para sentirse tranquila, por temor que alguien le haga pasar por la misma experiencia negativa.

Esta historia de invasión a la intimidad de una pequeña persona, Rosita, nos hace apreciar el maltrato psicológico y abuso en el que vivió gran parte de su niñez y que seguramente cuidamos que no suceda para con los niñ@s de nuestro entorno. Sin embargo, en ocasiones podríamos fomentar algunas conductas de invasión que debemos evitar para que el niñ@ no generalice y piense que es algo normal.

Consideremos padres que cada uno de nosotros tiene “un espacio personal” alrededor de nuestro cuerpo; es nuestro propio territorio, nuestro espacio, de modo que cada persona pone sus propias reglas y deja que se acerquen más o menos, de acuerdo a su decisión. De esta manera, es importante conocer a nuestros hij@s y respetar dicho espacio personal, identificar qué conductas son invasivas para él y, principalmente evitar confundirlos con algunas conductas como besarle en los labios, darle palmaditas en las nalgas, apretarle suavemente las orejitas con los labios, entre otras.

Es importante tomar en cuenta algunos  factores de riesgo de abuso sexual infantil:

El entorno ambiental:

  • La Convivencia múltiple (con tíos, abuelos, primos, etc.)
  • Habitación compartida con un tercero. (mamá y padrastro o hijastro, etc)
  • Cama compartida por el menor y un tercero.
  • Falta de intimidad para bañarse o vestirse.

Entorno social:

  • Interacciones sociales del menor con individuos que evidencian los siguientes patrones de conducta:
    • Comportamientos ambivalentes o confusos.
    • Ofrecimiento de regalos y recompensas al menor sin motivo aparente.
    • Agresividad (física, verbal, pasiva)
    • Poca empatía.
    • Dificultad para entablar y sostener relaciones interpersonales con el sexo opuesto.
    • Sobrevaloración de la actividad sexual.
    • Promiscuidad
    • Escaso o deficiente control de impulsos
    • Agresivos con quienes perciben como débiles o indefensos
    • Comunicación ambivalente y confusa

En conclusión, padres de familia necesitamos evitar conductas de riesgo con nuestros pequeños hij@s, dado que podría confundir dónde están los límites y colocarlos en una situación de riesgo.

Les dejo con esta frase: “Amar a nuestros hijos es educar en el respeto hacia ellos mismos

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Mabel Villena
Licenciada en Psicología en la especialidad de Psicología Clínica en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Con 15 años de experiencia en el área educativa – comunitaria. Con formación Psicoterapéutica Geltalt y con un Diplomado de especialización en diseño y evaluación de proyectos sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Experiencia sólida orientando a padres de familia y docentes, y brindando atención a niños del nivel inicial y primaria (1er y 2do grados) a través de programas de intervención psico educativos. Actualmente me desempeño como Psicóloga Supervisora en el Programa Aprendamos Juntos – Fundación Custer en las sedes de Pachacútec – Callao y Año Nuevo - Comas.

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